Clases virtuales de Pilates, ¿conoces sus ventajas?

Practicar Pilates se ha convertido en una rutina común, sobre todo en la audiencia femenina, que busca acentuar su figura con una disciplina fácil de ejecutar y con la que de verdad se puedan ver resultados. Sin embargo, el ritmo de vida y la rutina profesional de un gran porcentaje del público practicante de Pilates, ha obligado a los participantes a abandonar su ejecución por falta de tiempo o por compromisos externos que hacen difícil llegar al punto de práctica. Leer más Clases virtuales de Pilates, ¿conoces sus ventajas?

Consejos para principiantes de pilates

El método de ejercicios pilates es uno de los más conocidos y completos de todos los que existen. Se basa en combinar conocimientos de gimnasia, traumatología y yoga además de utilizar inteligentemente la respiración y la relajación. El objetivo es conseguir una mejora del cuerpo, de los músculos y una reducción del dolor al tiempo que se consigue una mejor forma física de la persona que lo practica.

Sin embargo, a diferencia de otros ejercicios físicos o deportes como el fútbol o el baloncesto, el pilates no sale en la televisión y, cuando nos acercamos a él, lo más probable es que no tengamos ni idea de cómo funciona. Por lo que los principiantes suelen cuestionar si lo están haciendo bien. Por eso, en este artículo vamos a dar algunos consejos a aquellas personas que empiezan a practicar pilates

5 consejos para hacer pilates

1. La ropa, fundamental: Para practicar pilates no sólo hace falta conocer qué debemos hacer y cómo, sino también contar con la ropa adecuada. En muchas ocasiones, el no contar con ropa adecuada hace que la práctica de los ejercicios resulte imposible o muy difícil. El atuendo ideal serían pantalones cortos de ejercicio o leggins para la parte inferior y una camiseta sin mangas para la superior. Además, es importante contar con una camiseta de manga larga o jersey para mantener el calor después de la actividad física durante los meses más fríos del año.

2. Comer poco: Una comida pesada es el peor aliado del pilates. Cuando practicamos este ejercicio conviene decantarse por una comida que no sea pesada y, sobre todo, que no nos dé sueño o ardor de estómago. Se recomienda evitar cualquier comida copiosa una hora antes del ejercicio aunque no resulta negativo tomar algo como frutos secos o fruta.

3. Beber mucho: La hidratación va de la mano de cualquier deporte o actividad física y, en este caso, el pilates no es una excepción. Conviene beber tanto antes como durante y después del ejercicio para reponer los líquidos que se pierden con la actividad física. Para beber puede beberse agua pero también bebidas isotónicas que te ayuden a reponer electrolitos.

4. Ir poco a poco: Otro de los grandes errores que cometen quienes comienzan a practicar pilates y que es común en las personas que empiezan con algún ejercicio físico, es el intentar ir demasiado fuerte. Es aconsejable ir poco a poco, incrementando cada día el tipo de ejercicios que hacemos y su intensidad, en lugar de querer llegar a nuestro objetivo desde la primera clase.

5. Usar una colchoneta: El pilates no debería practicarse en el suelo, pues de hacerlo podríamos estar poniendo en peligro nuestra espalda y nuestros músculos. Lo más adecuado resulta una colchoneta que proteja nuestra columna; particularmente durante los ejercicios de rodadura como el Roll-Over. Es aconsejable que esta colchoneta tenga un buen espesor para garantizar la seguridad en todo momento.

10 beneficios de las clases de pilates online

Es el método de entrenamiento del que todo el mundo habla. Cada vez son más los interesados en la práctica del pilates, lo que ha llevado a muchos gimnasios a incluir entre su oferta de actividades incluso en su modalidad online. Te contamos los 10 beneficios de las clases de pilates online que, sin duda, debes conocer. Leer más 10 beneficios de las clases de pilates online

Adiós impacto, adiós lesiones

Después de muchos años como profesora de fitness, dando clases de alto impacto y alta intensidad, un día mi cuerpo dijo “basta”. Me dolía todo, sobre todo la espalda, y me sentía bloqueada física y psicológicamente. Por suerte, en aquella época acaba de hacerme profesora de body balance, un programa de fitness que combina yoga, pilates, tai chi y estiramientos. Suave pero con un gran trabajo de tonificación muscular y estiramientos, sin impacto, a otro ritmo y, sobre todo, basado en el yoga.

En esa época estaba tan cansada (trabajaba como periodista en una redacción durante todo el día y daba dos horas diarias de clase cuando salía) que sólo me apetecía dar clases de balance. Y eso me hizo darme cuenta de que mi cuerpo y mi mente me pedían bajar el ritmo, hacer otro tipo de ejercicio. Lo que me llevó al yoga. Y el yoga, curiosamente, me permitió seguir haciendo algunos entrenos de alto impacto.

Antes de practicar yoga necesitaba sudar como una loca para sentir que había hecho ejercicio, me aburrían las clases o el ejercicio lento y tranquilo, me parecía que eso no podía producir beneficios. ¡Cuánto me equivocaba!

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Por eso en este post quiero animaros a que, si sentís que correr, por muy de moda que esté, no os va bien, que si los entrenamientos funcionales explosivos os resultan demasiados agresivos, que si el boxeo o el spinning os sientan mal, escuchéis a vuestro cuerpo. Hay montones de opciones para mantenerse en forma, perder peso y hacer muchísimo ejercicio sin tener que dejarse la vida en ello, sobre todo si ya tenéis problemas o lesiones de espalda o rodillas. Y, lo más importante, ¡disfrutándolo!

Aquí os cuento, además de yoga y pilates (dos disciplinas “low” fabulosas para el cuerpo y la mente), algunas opciones para seguir entrenando sin castigar a vuestro cuerpo con un impacto o una velocidad excesiva:

Aquaciclo. Si te encantaría hacer spinning pero es demasiado para tu espalda o tus rodillas, la alternativa puede ser el aquspinning, un entrenamiento intenso pero de bajo impacto que se realiza con bicis estáticas dentro del agua y al ritmo de la música. En menso tiempo que en su versión “terrestre” gracias a la intensidad extra del agua, conseguirás hacer cardio, tonificación del tren inferior y del superior, quemar calorías y relajarte.

Alter-G. ¿No corres porque tienes sobrepeso o alguna lesión? En esta máquina, que emplea tecnología de la NASA, podrás correr sin tener que soportar tu peso corporal. Un entrenador personal te ayudará a colocarte en las “fundas pantalones” de neopreno que lleva, para unirte a la máquina herméticamente con una cremallera. Podrás correr hasta una velocidad de 13 ó más sin subir demasiado las pulsaciones, hacer cardio y quemar calorías.

Aeropilates. Como os decía antes, pilates es una de las mejores alternativas para quienes no pueden o no quieren hacer ejercicio con impacto. Si te resulta demasiado aburrido (confieso que no es mi disciplina preferida…), puedes practicarlo de una forma mucho más divertida: ¡en el aire! Gracias a unos columpios de neopreno podrás hacer posturas increíbles, posiciones invertidas, balancearte, tonificar tus músculos, ganar fuerza y resistencia, activar la circulación y mejorar tu postura

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Indoor walking. Si caminar es el ejercicio que mejor te sienta y además, como a mí, te encanta, puedes hacerlo de una forma más efectiva y divertida con las clases de indoor walking, que utilizan las máquinas elípticas para hacer sesiones de entrenamiento dirigidas por un instructor. Aunque tus articulaciones no sufrirán ningún impacto, harás un gran ejercicio cardiovascular y quema calorías. Y, lo mejor, puedes hacerlo incluso en casa gracias a plataformas de fitness online como Telegim.tv.

Hot Yoga. Creo que ya os he hablado en varios post del gran ejercicio que se puede hacer en una clase de yoga. Pero si buscas un estilo realmente potente, prueba el Bikram Yoga, en una habitación húmeda a casi 40 grados que te permitirá trabajar a fondo tus músculos y eliminar todas las toxinas a través del sudor. Porque sudarás a chorros desde que entres en la clase.

Las disciplinas de las que os he hablado son sólo un ejemplo para demostraros que se puede hacer mucho ejercicio sin tener que correr montones de kilómetros, saltar y botar como un loco, utilizar las pesas más grandes o arrastrar neumáticos. Lo más importante es encontrar ese ejercicio que respeta tu cuerpo y tu mente y, sobre todo, que te hace sentir bien durante la práctica.