¿ Respiran nuestros músculos ? (primera parte)

Fue la pregunta que salió del público en una conferencia sobre perder peso cuando el orador explicaba cómo durante la realización de ejercicios los músculos incrementan su demanda de oxígeno para obtener energía.

El disertante respondió que sí, que los músculos respiran… si se entiende la respiración como el intercambio que realizan las células entre ciertos componentes vitales para su funcionamiento (oxígeno, nutrientes, agua) y los desechos orgánicos que ellas generan (dióxido de carbono y otros).

Pero a diferencia de las personas, que respiramos mediante el aire, los músculos lo hacen a través de la sangre que les llega de los pulmones. Otra diferencia es que además de respirar el oxígeno que les traslada la sangre (respiración aeróbica), también pueden hacerlo a partir de otras sustancias distintas al oxígeno (respiración anaeróbica). Y eso depende del tipo de ejercicio físico que estemos realizando.

La próxima pregunta  indagó sobre cuál de las dos formas era más conveniente y cómo estimularlas. El conferencista no tuvo más remedio que detenerse a explicar la diferencia entre los ejercicios que aceleran la respiración muscular aeróbica (ejercicios aeróbicos) y los que obligan a los músculos a respirar de manera anaeróbica (ejercicios anaeróbicos).

Los ejercicios aerobicos se caracterizan por su larga duración y moderada intensidad, provocando un aumento del ritmo cardiaco no mayor del 70% de la capacidad máxima del corazón. Esta capacidad disminuye con la edad y se calcula aproximadamente restando a 220 la edad biológica de la persona. ( En otro artículo describimos detalladamente como calcular nuestra frecuencia cardíaca máxima ).

El Aerobic en sus muchas variantes, como indica su propio nombre, es un clásico entre los ejercicios que estimulan la respiración aeróbica de los músculos. Pero también son ejercicios aeróbicos el step, running, ciclo indoor, indoorwalking, etc.. Los ejercicios aeróbicos son una manera segura, estable y económica para bajar de peso.

No requieren de complejos equipos, consumen gran cantidad de calorías por minuto y permiten incluso conversar con alguien durante su ejecución… por cierto, recordó el orador, un indicador de que estamos rebasando nuestro límite aeróbico es tener que abrir la boca para respirar. No olvidar que es la intensidad moderada lo que hace que un ejercicio sea considerado aeróbico “quema grasas”.

Pero cuando el orador pensó que había agotado el tema e intentó retomar su conferencia, otra duda surgió de improviso en la sala de conferencias: ¿Entonces cualquier ejercicio aeróbico puede convertirse en anaeróbico simplemente aumentando su intensidad ? Interesante pregunta, contestó el orador… pero tomemos un receso antes de darte más detalle, dijo y bajó algo contrariado del estrado…

…..  (continuará) ….