Mantener la forma más allá del gimnasio

Si bien el corto tiempo que dedicamos a ejercitarnos representa el mayor porciento de nuestro gasto calórico diario, a veces cometemos errores  fuera del gimnasio ( ya sea nuestra actividad en un gimnasio presencialmente o siguiendo video clases en un gimnasio online ) que echan por tierra el intenso esfuerzo desplegado allí. Veamos algunos consejos para mantener la forma más allá del gimnasio.

La postura.

Si dejamos que regularmente nuestra espalda se encorve hacia delante, alejándonos de la esbeltez natural conque deberíamos caminar o sentarnos, estaremos abriéndole el camino a infinidad de inconvenientes físicos y hasta emocionales, entre ellos un retraso en el metabolismo. En efecto, la posición erguida obliga a trabajar de manera continua a los músculos del torso, especialmente los del abdomen y la espalda. Y como es sabido, a más trabajo muscular, mayor gasto calórico.

La dieta.

Por falta de información no será que se come en demasía, cuando ya hay hasta aplicaciones para móviles con las que registrar el balance calórico diario. Pero si eres remiso a tanto control simplemente déjate guiar por el sentido común. Como ejemplo, recuerda que las 300-400 kcal que consume una sesión promedio de indoorwalking se esfumarán casi totalmente comiendo un par de donuts ( que son 280 kcal !! ). Definitivamente, hay que estar muy alertas con lo que se come. Adjunto link a una tabla genérica de alimentos y calorías [ Ver Tabla Calorías ]

El agua.

Sin atiborrarse del líquido, tampoco la pases demasiado sin él. Con respecto a la asimilación digestiva, su consumo insuficiente pondrá al hígado a hacer el trabajo de los riñones, retardando el metabolismo y por tanto la conversión de las grasas en energía. Con un par de litros la mayoría resuelve su demanda, pero cada persona es un mundo. Y sobre todo, cuando hagas deporte, bebe regularmente antes !! de tener sed.

La repleción.

Relacionada con los aspectos anteriores, el sentirse atiborrado tras una comida no siempre es consecuencia de ingerir en exceso sino también de hacerlo con alimentos de baja calidad. Las comidas procesadas, por ejemplo, contienen sodio en exceso y muchas calorías vacías, que además de hacernos comer en demasía provocan retención de líquidos y digestiones lentas: una combinación fatal para mantener la forma.

El sueño.

Mientras menos tiempo durmamos, más lento marchará el metabolismo. También un dormir intranquilo y poco profundo afecta el proceso de asimilación metabólica, haciendo más lenta la quema de calorías. Por cada hora que dejemos de dormir de las ocho diarias recomendadas, quemaremos hasta un 10% menos de calorías por día. Por otro lado, la falta de sueño provoca desajustes hormonales que curiosamente nos empujan a comer más.